ROMPER EL CEPO DE LA ESPECIALIZACIÓN

Es indiscutible que estamos inmersos en procesos de cambios locales, regionales y globales. También sabemos que el cambio del cambio se llama aceleracion, sin indicar el sentido de la flecha si hacia el progreso o si hacia (como en física) un cambio de estado, se puede observar por ejemplo, que el agua alcanzo los 100 grados, es decir su tiempo de ebullición, pero no podemos conocer el momento justo en que el agua deja de ser tal para pasar a ser vapor. Sabemos donde estamos. No sabemos después. Esto ya ha sido un gran cambio, las certezas se han convertido en incertidumbre y en muchos casos en desconcierto.

Estos contextos de cambio inciden en el mundo laboral haciendo que las formaciones y trayectorias profesionales y laborales requieran modificaciones señalando que no existen líneas rectas, con movimientos constantes y controlados.

El momento actual exige reacomodamientos en la mente y objetivos de las personas. La rigidez y lo duramente estructurado impide el acomodamiento o adaptación de lo actual.

Los tiempos acelerados en los cambios generacionales con las exigencias de adaptación a tecnologías que han modificado día a día las herramientas de trabajo y con ello los contextos de desempeño y sus exigencias. La obsolescencia afecta a las personas y a las Empresas en su Capital Intelectual en igual medida.

Mientras mas bajo es el nivel de complejidad de la tarea, menores son los requerimientos personales para desarrollarla y la perdida de valor remite a la perdida de capacidades y habilidades físicas, en este nivel de no especialización el cambio de sector o segmento de la economía donde la persona se desenvuelve es más fácil por que la complejidad es mas baja en cuanto requerimientos. Aquí el horizonte temporal solo indica una alternativa nítida, Trabajar dependerá de su propia energía, voluntad y capacidad de integrarse, obvio además del mercado laboral y sus oportunidades, el cambio esperado y programado es la jubilación (el despido es un accidente). La necesidad de adaptarse a cambios es baja.

A medida que aumenta la capacidad laborativa por medio de la adquisicion de nuevas habilidades o conocimientos, aumenta la complejidad, la especialización y el horizonte temporal.

Vamos a enunciar los elementos constituyentes de esa complejidad presente en todas las personas, mas allá de cómo las hallan desarrollado personalmente u oportunidades que hayan tenido en donde viven.(entre paréntesis pequeña definición de los ítems)

 

  • Contexto donde se vive. (momento histórico, lugar)
  • Habilidades personales (destreza manual, capacidad de análisis)
  • Vocación (inclinación a un quehacer)
  • Formación (estudios formales o capacitaciones)
  • Competencias laborales (destrezas desarrolladas en la historia laboral)
  • Historia laboral (trayectos recorridos)
  • Valores personales (repertorio de conceptos considerados positivos)

  En este entramado hay aspectos elegibles y otros que son circunstanciales,  es la persona la que va construyendo su realidad dando la consistencia y peso de cada uno de ellos.

Se debe tener en cuenta que la mente no existe aislada, existe en la medida que interactúa con el medio externo en una relación recursiva.

La mente es una manera de denominar al funcionamiento psíquico de una persona y es la resultante de una historia personal que ha ido urdiendo su propia complejidad donde interactúan estos ítems enunciados.

La plasticidad del ser humano para adecuarse a cambios en su entorno han sido las ventajas competitivas en la larga lucha de la evolución. La plasticidad individual es una característica de la personalidad. Todos tenemos aspectos constituyentes estructurales que no poseen posibilidades de cambio. Pero si, tenemos las posibilidades de reconocer nuestras propias limitaciones y con ello reconocer que se puede cambiar y que no.

Por lo general todo lo mencionado constituye un “cepo” que si bien defiende la integridad del ser, es un obstáculo cuando hay que cambiar algunas cosas.

Esto es un todo coherente con el entorno, en el que si una persona ha hecho una carrera en un segmento o en un área no sirve para otros. Las personas tienen la capacidad de hacer un proceso de transferencia de inteligencia, esto es aplicar sus procesos cognitivos en diversos sectores. El saber hacer, debe dejar paso a otras actividades de desarrollo profesional. El tema es encontrar en la base de lo que se sabe, que se puede transferir. Por ejemplo (es lo que mas se ve) un profesional de alguna tecnología que necesita o quiere pasar a desarrollarse comercialmente, o alguien que se desarrollo comercialmente en un segmento y quiere desarrollarse en otro. Todo dependerá de la dureza de la formación que se tiene. La hiper especialización suele ser un recorte muy marcado de la realidad lo que dificulta la apertura de nuevos horizontes.

Todo lo dicho es un intento de decir que se puede. Si no se puede dar el primer paso para saltar el cepo, no se podrán dar los siguientes.